Guía Gastronómica

Hasta La Masa

La zona de Villa Crespo es muy tranquila; allí se encuentran muchos lugares que  sorprenden a uno gratamente, no sólo por la calidad de sus productos, sino también por lo relajado de sus ambientes. Hay varios que están en el barrio hace bastante tiempo, pero no suelen tener la fama que deberían, al menos no para los que no son vecinos. Es el caso de Hasta La Masa, que está hace casi 4 años, y fui a conocer esta semana. Un lugar que se destaca, como indica su nombre, por sus panificados caseros. Al llegar a la puerta uno se encuentra con un sitio muy pintorezco, con una linda vereda, pero no se imagina lo que hay luego de atravesar el pasillo de la entrada: un salón inmenso, hermoso y muy luminoso. Tiene unas mesas con un estilo más bien antiguo que le dan una personalidad particular al espacio, como si estuvieses en tu casa. Incluso cuentan con una biblioteca llenísima de la cual uno puede tomar algún libro para disfrutar mientras come; un gran detalle que no suele encontrarse. Pasé para la hora del almuerzo, para la cual tienen una carta bastante amplia con variedad de sandwiches, tartas, ensaladas, pizzas y algunos platos. En esta ocasión opté por el sandwich número 18, un bagel de salmón ($170), queso crema con hierbas, palta y rucula; y una porción de tarta de calabaza con ensalada ($155 con bebida). Estaba todo delicioso y era abundante. Antes de comer te traen unos pancitos con un dip de calabaza que son espectaculares, muy tiernos y esponjosos. La tarta es increíble, el relleno estaba muy bien logrado, condimentado a la perfección y con un poco de cebolla; la masa es buenísima, hecha con harina integral,  con los bordes apenas crocantes. El sandwich de salmón también era fantástico, lo único que como el bagel (que es exquisito) estaba tostado, la base tenía un crocante de mas y se caía un poco el relleno cuando lo mordías, pero eso no impidió que lo disfrute. Viene relleno con ganas, no escatiman con el salmón y la cantidad de ingredientes estaba bien balanceada. Todo buen almuerzo termina con un postre acompañado de un cortado y hoy no iba a ser la excepción. Pedí una chocotorta que estaba excelente, hecha como debe ser: más relleno que galletitas. La mezcla de dulce de leche y crema estaba fantástica, las galletitas súper húmedas, y servida bien fría. Es un mimo al alma. Me fascinó  este lugar, lo casero de la comida se puede apreciar en cada bocado, hacen todo demasiado rico. En el menú tienen de todo y para satisfacer cualquier paladar, incluso opciones aptas para veganos. Algunas son más novedosas, que no suelen verse seguido, como la tarta de pollo al curry, el sandwich con jamón crudo y palta, o el de pastrón CASERO. Tienen precios bastante acomodados, opciones de almuerzo por $155 (tarta+ ensalada+ bebida), y unos combos de desayuno/merienda por los cuales volveré porque tenían muy buena pinta. No se pierdan de visitarlo! Dirección: Loyola 642, Villa Crespo
Es un lugar ideal para estudiar o relajarse. Tienen una biblioteca súper completa de la cual pueden agarrar el libro que quieran. La comida es exquisita, se aprecia lo casero


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