Guía Gastronómica

Russinas

Russinas

Florencia es una jóven de tan sólo 26 años, quien desde pequeña ama cocinar,  pero jamás había pensado en dedicarse a eso. Comenzó a estudiar contaduría y paralelamente hizo un curso de cocina como hobby, pero para su sorpresa le ofrecieron un trabajo en un restaurant así que dejó la otra carrera.

Estuvo un tiempo allí, pero no le gustaba el manejo de restaurantes así que retomó lo que había estudiado en un principio.  Trabajó en una fábrica que luego cerró y fue ahí cuando, con ayuda de su papa y su hermana,  decidió emprender con Russinas.

Encontró el local de Villa Ballester, lugar en el que observó que todos los cafés eran muy clásicos, así que optó por hacer algo diferente. El lugar donde hoy está Russinas solía ser un bar, que cuando lo alquiló ya estaba armado y sólo restó decorarlo, hizo un gran trabajo ya que quedó muy simple pero hermoso, hay cuadros y mesas de madera.

La idea principal es ofrecer comida casera, con su toque personal, pero como bien mencionamos antes que salga de lo clásico. Produce, con ayuda, todo lo que ofrece desde los panes hasta el salmón gravlax y la reducción de aceto. Varios de estos productos los ofrecen en el mini almacén que tienen así pueden llevarlo a casa.

El menú es re completo y cambia por temporada. Para almorzar o cenar no sólo hay sandwiches, ensaladas y rolls, algunos platos más elaborados y un menú kids, sino que también algunas entradas. A la hora del desayuno o la merienda pueden elegir entre tortas, cuadrados, budines, cookies, bagels con diferentes rellenos, acompañado de smoothies, licuados o café de Central de Café.

Nos comentaron que lo que más sale son los bagels, el roll de bondiola braseada, las cheesecakes (oreo, banana split y frutos rojos) y la torta húmeda de chocolate. En el fin de semana, cuando más se vende, suele haber otras opciones dulces que son hechas en el momento y dejan un excelente aroma.

Los precios están bastante acomodados, los sandwiches y rolls que vienen con papas rústicas y ensalada cuestan entre $150 y $165, mientras que los platos más elaborados  no pasan los $175.  En cuanto a las cosas dulces las porciones de torta están $70, los cuadrados $45 y los budines $50.Incluso tienen promociones de pastelería y restaurant muy buenas, por ejemplo porción de torta+licuado $95 o tapeo para 2+ cerveza $350.

En verano Russinas está abierto de 16 a 22.30, así decidimos pasar a tomar el té. Luego de hablar con su dueña, elegimos que queríamos merendar y por todo lo que habíamos escuchado nos decidimos por el bagel de brie, rúcula y tomates confit, la torta húmeda de chocolate con crema y frutos rojos, y por recomendación de Flor, el yogurt con granola casera y frutos rojos. Todo esto lo acompañamos con café con leche y un licuado de multifruta.

Como decimos siempre, no hay nada mejor que cuando se aprecia el sabor de lo casero! El bagel es impresionante, era esponjoso, venía tibio y tenía mucho queso brie que estaba derretido a medias, perfecto para que no se chorree. Los tomatitos, como todo, son caseros y exquisitos. Luego, el yogurt con granola y frutos rojos, es algo re simple pero acá lo preparan de otro mundo! La granola es super crocante, además tiene ralladura de limón que no solo le da un olor delicioso sino que mejora su gusto, riquísimo.

Por último la torta húmeda de chocolate, que no hay palabras para describirla. Es una delicia, es como si fuera un brownie pero mejor, se te deshace sola en la boca. Los frutos rojos y la crema cortan increíblemente con el chocolate, le da un toque genial. El licuado también era buenísimo, pura fruta.

La atención del lugar es inmejorable, su dueña está allí todo el día cocinando, chequeando que todo este bien y hasta atendiendo. Definitivamente si queres comer rico, distinto, abundante y a buen precio, Russinas es el lugar, la comida es exquisita y toda casera con identidad propia.

Lo recomendamos para todo el mundo, es una joyita en la Zona Norte del Gran Buenos Aires, perfecto para todos los vecinos de allí o no, tanto para probar algo nuevo como para comer lo clásico pero con otro sabor.

Dirección: Pacífico Rodriguez 5057, Villa Ballester



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